Letalmente

Letalmente

Por: Melina Trinidad Ordoñez

Tras los muros se cuesen sus tácticas
Sigilosas y maquilladas.
El destello del sol cego la mirada,
A una intuición lejana.
Una serpiente mordió
y el corazon se le desgarra.
Cáe, cáe al fondo de la trampa
Mientras un cobarde observa
Sin culpa y sin armas.

En la oscura noche de su herida
veneno y miel le descarnan
el calor del alma.
Brotan lagrimas amargas,
y cocina venganza.
Dignos mares de sal
que entre costuras, curan
lo que no puede,
la rabia en escarcha.

Los rayos de sol asoman entre epifanías y hojas,
su veneno ya no existe en su cuerpo ni en su boca.
Lo ha matado en sus pensamientos y verbos,
su nombre ha muerto en su memoria y sus recuerdos.
Solo yace en las lenguas sedientas del sin saber

Que en versos y ecos pronunciaron,
deseosas de su veneno y miel.