perdi mi cuna

Perdí mi cuna

Por: Anaís Cárdenas

Perdí mi cuna
perdí la infancia que nace del vientre
olvidé el andar infantil
cuando exploraba
con mi curiosidad innata
y mis pasos torpes sin protección
todo era tan sorprendente
descubrir la tierra que ensucia mis pies.
Perdí mi nombre hace tanto tiempo
acepté
como una derrota
como una gran liberación
no ser la hija que necesitan que sea.
Fui desechada por mi padre
una decepción para mi madre
busqué la forma para saciar
y mantenerme a flote en este porvenir
encontrar mi familia trás la ventana
a ratos pienso
ser hija de la desigualdad y el silencio
de la apatía que crece en el concreto
a ratos pienso
ser hija de una ternura frágil
de una vulnerable ingenuidad.
Soy hija de cada mujer que grita allá fuera
que levanta sus brazos y da vida
de cada mujer que en su corazón
hay una razón de libertad.
Soy hija de los pensamientos
violentos que llaman a la resistencia
y del miedo que es de vivir
en un mundo que desconocemos.
Me calma pensar
que soy hija del fuego que arrasa
con todo el amor
que nos fue dado
un regalo sagrado
de todos los lugares quemados
sepultados en ignorancia y menosprecio.
Acaso perdí la cuna porque no sé cómo explicar
algo que fluye aquí dentro
y me da el llamado a escribir todo esto
solo quiero llorar al ver todos los rostros
de aquellos que no son capaces
de percibir cómo la sangre corre por las calles
y por qué las personas caminan tan despacio.
al no ser capaces de darse el tiempo
de contemplar un amanecer
con sus nubes y colores
no se dan cuenta que no volverá a ser
lo mismo.
Pido a sollozos ayuda para encontrar mi familia
encontrarte entre tanto ruido
encontrarme entre tanto dolor
porque soy hija de todos
los que queremos un mundo mejor
pero no podemos cuidar
el mundo en el cual vivimos.
Soy hija de quien calló
de quien desapareció
de quien se extinguió
y cuando pierdo la razón
le digo a mi madre
que me perdone y que resista un poco más
le digo a mi padre
que me consuele y que arda un poco más
le digo a mis hermanos
que nos perdonemos y nos unamos un poco más
para así darnos cuenta que todo este tiempo
somos lo mismo a lo que tanto
dañamos
pisoteamos
matamos
somos lo que tanto negamos
lo que tanto vemos con la cara dada vuelta
lo que tanto hablamos sin decir ninguna palabra
lo que tanto luchamos y olvidamos.
No importa si me voy tan lejos
a ser hija de una tierra lejana
mi cuna yace aquí
dueles tanto.

soy hija del amor que el humano desterró.