Por: Sofía Ayelén Lifrieri
Esa sensación de perderte caerá en mis manos
Se rebalsará en su salsa el vaso
No rembolsaré el no tenerte a largo plazo
Perdí mis pertenencias cuando la abstinencia se calentó en el plato
Tus encías enfriaron mi bocado
Tu dolencia cargó a mis zapatos
Mi querido pésame si me has pisado
Mi maldito bésame por más que esté en tu suelo con diferentes calzados
Esa sensación me cubrirá la cara del dado
Todas opuestas, pero todas me integran en todos lados
Acción que apesta, al pestañar soltarte del brazo
Te bebí como veneno de Sócrates de Atenas
Te viví con miedo en mi sótano de antenas
Renuncio al deseo de una página entre mis sales y tu oreja
Luego te busco en un pájaro para intervenir la interferencia
Traicionero hábito de tomar la habitación en supervivencia
Para cambiar a otro ámbito y hacer de tu místico mastico una transferencia
Así desaciar la sed del barco acuático y sus repentinas hiervas
De látigo a escuela

