Por: Paola Andrea Castro
@paolandrea.cc
No, los días no caben en el calendario
ni tampoco el amor en el: te quiero.
Antes de que mi vida
cupiera en la heladera.
Antes de que el futuro
Rodara en la escalera,
vos con tu vocación de astilla
solías dar el amor a pedradas.
Yo remando mi sed,
haciendo de la sed mi arcilla,
amortiguaba golpes con poemas.
¿Cuándo el paisaje se volvió un problema?
Primero que si jean o que si falda.
¿Cuándo cambié la falda
por tonelada de noche en la espalda?

