Por: Alexandra González
@adrianarcotica
Cambié tu nombre a Despiadado,
ángel carroñero, que ultraja y chupa,
espiral rocoso, espinoso,
te has incrustado en mi estómago,
quiero desintoxicarme de ti.
Tu boca sabe a pus,
y tus ojos son un túnel directo al gris,
me gritas, me atas, me astillas,
¡Tira! soy tu perra, guapa, linda
tu amortajada.
Quiero arrancarte de mi vientre
y parar tu hambre implacable,
que desgarra mi voluntad y me intoxica
hondo, muy hondo.
Me pellizcas el latido, soy un ala
de ángel desplumada, te siento hurgar
en mi sangre y te miro huir con
mi cabello enredado entre tus dedos.
Mueres con tu botella y un porro,
te miras al espejo y no hay nada,
mi café se enfría, miro tu foto,
siento moverse las nubes,
me diluyo en la distancia,
soy 1000 caballos corriendo,
y tú eres tú.

