Por: Víctor José Cuetos
La algarabía es un sueño
prometido en una isla desierta
un saxo que huele a sexo
como un chasquido de dedos
sin más…
Una lengua de signos
indescifrable
la curiosidad de un autista
en un silencio sonoro.
Y mi relación con la sociedad
es un camino de puntos suspensivos
por el que paso a la pata coja
y a veces de puntillas.

