Por: Sara Montaño Escobar
Este es mi deseo:
Mi vientre
una marabunta
de hormigas rojas
escala en tus manos
te muerde los pulgares
te saca manchas rojas.
Yo rujo enfurecida,
animal fecundo trepado en tu pelvis.
¿Cuántas letras hacen falta
para que existas en mis palpitaciones?
Cierro los ojos:
los animales en celo no se reconocen
y yo te escalo
yo te hago herida
dentro de mis muslos.
Yo te conjeturo
sin tu nombre.
Palpítame
enciéndeme
doblégame.
No digas amor
este es otro rezo
esta es carne sobre carne
sin bendiciones.
No somos humanos
somos los dientes
la lengua
los huesos
los pájaros
el silencio
la cama
y el día después:
la ternura.

