Por: Natalia Pascua Lagostena
@natalia.pascua.lagostena
¿Quién soy yo?
¿Dónde quedaron los fragmentos
de este cuerpo roto y sufriente,
que sonaba más a cristales quebrándose
que a un corazón aferrándose a la vida?
¿Qué lugares habitaba,
que no podía ver
el rocío deslizarse
sobre las hojas de los laureles?
¿Qué paisajes me rodeaban,
que solo sentía
un laberinto inmenso
atormentándome?
¿Por qué la noche
se sentía tan oscura?
¿Por qué la tristeza
se empeñaba en visitarme?
¿Por qué despertaba,
interrumpiendo el sueño,
como si necesitara más tiempo
para tejer el dolor?

