Por: Adamariz Nicole Martinez Romero
@adamariz.romero
Aquí no cabemos dos.
Esta habitación me está asfixiando.
Sabiendo que te amo, aun así te has alejado.
¿Por qué marcas distancia, mi amor,
si sabes que eres lo que más he adorado?
Te guardo en esa vieja caja
bajo mi cama,
porque tus palabras solo me dañan.
Me llena de rabia que jugaras con mi alma
solo mientras la primavera llegaba.
Si ya no querías esta casa,
no la hubieras hecho tan tuya,
no la hubieras llenado de rabia.
Me has matado mil veces en esta sala
para al final dejarme aquí tirada,
viendo cómo me cambias por otra cama.
No quiero que lo pases mal,
pero ojalá el aire barato que ella te da
te haga extrañar la brisa que yo siempre intentaba darte.
Pienso en tu cara y me lleno de coraje,
cariño:
si ya no me querías,
¿por qué me hiciste quedarme un rato más?
No quiero verte, no quiero pensarte,
pero eres tan imborrable
que te siento en el mismo aire,
aunque me hayas dejado hace bastante.
Anhelo olvidarte
y dejar de desear que tú también me extrañes.
Pero en esta habitación no cabemos dos,
y solo espero de corazón
que por fin deje de asfixiarme.

