te canto mujer

Te canto mujer

Por: David Jofré Vega
@jofre_david

Ella es el sol que al amanecer ilumina el camino,
el manantial fresco que alivia la sed del corazón,
con manos que tejieron el mundo con su destino,
es fuerza y ternura, es fuego y es calma en una canción.

En su mirada hay un mar donde navegan los sueños,
en su voz un eco de siglos que lucharon por ser libres,
ha llevado en su vientre la vida que renace y renueva,
y con su saber ha hecho que el futuro sea más firme y sabio.

Fue la guerrera que defendió su tierra y su hogar,
la científica que desveló secretos del universo,
la madre que con cariño su hijo supo educar,
la artista que pintó colores donde había solo espacio en verso.

Cuando llora, sus lágrimas son lluvia que fertiliza,
cuando sonríe, es un sol que calienta cada rincón,
su amor es un abrazo que nunca se acaba ni merma,
es la base sobre la cual el mundo puede andar y coronar.

Ha sido poeta y médica, maestra y constructora,
ha gobernado naciones y ha curado heridas del alma,
con paciencia que dura como la piedra y la flora,
ha transformado realidades con su luz y su calma.

En sus manos están los hilos de la historia que se teje,
en su corazón el recuerdo de todas las que vinieron antes,
ha enseñado al mundo que la igualdad es un derecho que se debe,
y que su voz es fundamental para que la paz pueda avanzar y florecer.

No hay mar que ella no cruce, no hay cumbre que no alcance,
su espíritu es libre como el aire que sopla en la altura,
con cada paso que da, el mundo se hace más avanzado y lance,
porque su presencia es un regalo que llena de belleza la naturaleza.

Así es la mujer, fuente de vida y de esperanza,
columna del hogar y pilar de la humanidad,
su legado es el amor que nunca pierde la danza,
por siempre honrada y querida, en cada rincón de la eternidad.