Por: Enrique G. Venegas
@enriquegvenegas
Mi gato es azul
y tienta a las golondrinas
con sus almohadillas,
pálidas fundas de navajas
que despliega apenas la cercanía.
Entonces
mi gato es rojo,
y tuerce y desgarra a la golondrina
con sus ojos,
faroles de tungsteno
que reducen a Ícaro en polilla.

