desde mi cuarto en soledad copia

Desde mi cuarto en soledad

Por: Víc Gómez
@vicgomezof

Y se desliza la noche sobre nube de humo
recordando al día que tiene fecha de caducidad.
Y con la vacía compañía de un triste vaso de agua,
me asomo a la ventana pretendiendo encontrar sentido a la vida.
Y hasta mi llegan los efluvios de la simpleza,
patética escenografía, conformismo humano.

Opacos ruidos nocturnos
interrumpen la tranquilidad de mi espacio.
Orfeones de claxon, fingidas risotadas,
un circo de bla blas, inútil conversación…
La calle gime y ríe al unísono alocada.

Y miro esa esquina,
que en la mañana brinda dulce presencia,
convertida en rojo expositor
de muchachas que en temeroso ademán
rentan con solitarios lo único que tienen en propiedad.
No soy tan diferente!

Sonidos amalgamados,
miscelánea de pardos colores de fluorescentes luminosos,
decorado de una dantesca esperanza,
ilusión rota de rechazado enamorado,
horizonte quebrado por la distancia,
frágil día a día de porcelana.

Cero, noche de mi alma
tu silencio es el engaño.
Pero yo perdono,
perdono tu ausencia cuando abandonas mi cama,
perdono tu promiscua infidelidad,
perdono tu vacuidad de corazón,
perdono lo impropio de tu ser,
y cada ciclo que apareces
de nuevo te perdono.
Perdono hasta lo que no me has hecho.

Pero se desliza la noche,
y mi triste vaso de agua sigue lleno,
y mi vida plena de desánimo,
y mi añoranza carcome mi ánimo
de ver un horizonte lleno de esperanza.

Me asomo a la ventana pretendiendo encontrar sentido a la vida.
Pero solo hayo… nada,
solo veo gente que viene y va
solo oigo ruidos agónicos de ciudad
solo, frente a un paisaje de baby back ribs de Tony Roma’s,
desde mi cuatro en soledad.