Por: Mirasol Villa
Que hay que tener toneladas de demencia,
para gastar la mente y la tinta en vano,
dedicarle al amor suertes de arcano,
y en el abismo hallar la reverencia.
Hay que estar demasiado para esa imprudencia,
demasiado ciego para amoríos de verano,
en mi pecho, la desdicha es algo inhumano,
pues loco soy, y loco por tu sentencia.
En cada verso echo a volar mi ilusión,
la noche calla, pero el alma te ama,
La cordura ya se perdió en mi corazón.
Y yo, borracho de versos, te entrego mi alma
con tinta y sangre, la pasión tiene intención
pues en los versos y sueños eres mi calma.

