Por: Lilén Sartore
Anda tranquila.
Seguí en la tuya, con tu vida, tu carrera, tu familia y lo que sea.
Andá a buscar por allá eso que decís estar buscando,
pero no me tengas esperando porque no tengo ganas de esperar.
No vuelvas al lado mío si decís que eso no está.
Que yo soy todo lo que te frena,
lo que te contradice,
lo que te hace sentir incómoda,
pero vieja pensalo un toque:
¿todo eso está en mí o es algo que te reflejo cuando me ves?
Porque tu espejo no te devuelve
ni la mínima parte de los miedos
que desnudas cuando hablas sin frenos.
Cuando me contas de tu vida,
de todos los mambos, y te frenas porque tenés miedo.
Miedo a de desnudarte y que te vean,
que te juzguen, que te comparen con tu igual.
Cuando en realidad todo eso a mí siempre me dio igual,
porque sabes que no tengo miedo a eso,
y tal vez eso mismo es lo que más bronca te hice dar.
Fui el reflejo de lo que no podías ver,
de lo que luchabas por contradecir,
y estabas en una batalla interna que exteriorizaste en mi.
Eras una bipolar encubierta
hasta que viste en mí tu ms. Hyde,
pero la que se escondía en realidad eras vos.
Pero tranquila che, posta te digo, no vuelvas.
Te fuiste con pasos inciertos para que te frenara,
y no lo hice.
No vuelvas, si querés irte anda no más.
No negocio más mi tiempo, mis vínculos, mis actividades,
ni mis emociones por nadie.
Menos por alguien incapaz de empatizar
con quien te abre el corazón.
Tenes miedo de tener que cuidar a alguien
porque nunca supiste cómo cuidarte ni vos.
No vuelvas,
porque antes de vos tuve una vida
y después sé que tendré una mucho mejor.
Porque he sonreído antes de que aparecieras
y lo volveré a hacer con más intensidad.
No vuelvas, porque tu miedo cagón y cobarde
me da más fuerza
para que cuando hayas dudado de vuelta
y pienses en querer volver,
no voy a estar.
No vuelvas,
porque yo no espero por nadie que no sabe amar.
Porque la persona que busques en mis ojos
al verme no va a estar.
Solo su esencia muerta me va a servir para recordar
que en la lápida de esta historia,
entera y a pedazos,
yo volví a mi,
porque no te espero ni te voy a esperar.

