Por: Julio César Plata Rueda
A veces corto los días,
el pasto,
las ramas secas,
las tablas podridas de las puertas,
los postes de la luz,
las cadenas de los perros muertos
a veces sin saberlo
sin distinción ni orden
como quien cierra los ojos
y sueña,
asierro las palabras, las tiro, las dejo morir,
me abrazo con el silencio, lo odio.

