Por: Johana Vergara
@todaviasoypoesia
Si pudiera volver
al lugar donde te conocí,
no iría.
No por rabia.
No por orgullo.
Simplemente,
ya no me interesa.
No importa qué canción sonaba.
Quizá un día importó.
Hoy,
no.
No importa cuántas veces te vi.
Ni si rompiste promesas.
Ni si alguna vez
tuviste intención
de cumplir alguna.
No te odio.
Odiar es sentir.
Y yo —
ya no siento nada.
Ese día
no fue especial por ti.
Fue especial por mí.
Por mi forma de mirar.
De imaginar.
De creer que algo podía nacer
de casi nada.
Yo armé un mundo
con lo poco que dijiste.
Con lo poco que diste.
Con lo poco que fuiste.
Y tú —
no hiciste nada.
Nada para quedarte.
Nada que valiera la pena.
Lo único que lamento
es haber estado ahí
con el corazón abierto
y la intuición en silencio.
Este poema no va de ti.
Va de la sensación que queda
cuando una se topa
con alguien que nunca supo
qué hacer
con tanta luz.

