Por: Johana Vergara
@todaviasoypoesia
Quítate la ropa.
Ven con el cuerpo entero,
sin excusas.
No quiero suavidad.
Quiero que me tomes como si tu vida dependiera de ello,
que me claves las uñas en la espalda
y me muerdas los labios hasta que sangren.
Quiero tu vida dentro de la mía,
tu respiración cortándome el aire
mientras me pides más.
Voy a besarte entera.
La boca, los hombros, el vientre.
Voy a bajar despacio
hasta que tiemble tu nombre entre mis dientes.
Voy a chuparte hasta que el gemido se confunda con un grito,
hasta que tu cuerpo se arquee
como si todo el universo se encendiera en tu sexo.
Quiero que gimas sin pedir perdón,
que te vengas tantas veces
que olvides cuántas llevas.
Quiero que me uses,
que me ensucies con tus ganas.
Quiero beberte,
saborearte,
abrirme entera en tu boca
y hacer que te corras con mis dedos.
Esta noche no quiero ternura,
quiero furia.
Quiero tu deseo estampado contra el mío.
Quiero tu cuerpo ardiendo sobre el mío
hasta que nos quedemos sin fuerzas,
hasta que el sudor nos deje pegadas,
hasta que el silencio sea solo respiración entrecortada.
Desnúdate.
Toda.
Y quédate.
Porque después del temblor,
después de las uñas, de los gritos y del caos,
también quiero abrazarte.

