Por: Romina Bonetto
@rominabonettoescritos
Me transpira el cuerpo
tiemblan mis manos
se embrollan los pensamientos.
No sé qué decir,
no sé si pueda decir algo
algo que sirva de consuelo
de caricia
de aliento.
Un corazón que no late
enfermeras que corren
una habitación blanca y fría ocupandolo todo.
Un médico llama a su puerta.
Ella es ella,
sigue siendo ella,
se toca la barriga, lo busca
se aferra con fuerza.
No hay lágrima que sirva de lamento,
no hay palabra,
no hay abrazo que consuele.
Luz amarilla, bata verde, un cirujano.
La visten de cables, la duermen, la transportan.
Ya no sé si estoy acá o en un sueño,
uno feo, triste, del que quiero despertar.
Que nada de esto sea cierto,
tener una oportunidad,
prometer un sacrificio,
arrancarme algo, algo que duela
para intercambiar con el destino,
para que le de otra oportunidad
aquí
con los vivos.

