ciénaga

La ciénaga

Por: Pazchu
@_andarena

A mí, Dios, no me unió las piezas del rompecabezas, y el consuelo me lo tuve que
parir de las entrañas a fuerza de compasión y piedad.
En el agua estancada del pantano cualquier rostro que se refleje es de barro, y no
se sacia nunca la sed.
Todo lo que está vivo se esconde detrás de una violenta calma, que sólo en
apariencia parece encontrarse quieta.
Pero no todo lo que nos da de comer, por eso nos alimenta, ni las cruces colgadas
en el cuello nos salvan de lo que llevamos armado hasta los dientes en el pecho.

La sangre no da garantía, a la hora de romper se parte todo pero no todo por igual,
y hasta los santos a los que les rezas se caen del cielo para no mirar.
Mientras toses veneno, me convertís en espejo de tus propias frustraciones, esas
que de tanto negartelas a vos mismo, te terminas convenciendo que nunca
existieron.
En el fondo del pozo, cada tanto la niebla y el agua podrida se agitan, aunque el
silencio nunca deja de ser protagonista, y la luz inocente se empeñe en atravesar el
manto verde.

“Parece una ley: todo lo que se pudre forma una familia.”

… O una ciénaga.