Por: Pedro Volpe
@sagalupulo
¿Qué puedo hacer si no es mía?
No soy su dueño, ni siquiera
del sueño que la mantiene viva.
Dura ausencia o presencia de un instante;
es que no sé cómo decirlo, simplemente no sé
y en la calígine que me rodea, duele como ninguna.
Cruces abundan en su yermo,
cementerio que crece como el desierto;
suplicio de los que no tienen voz,
aquellos que callan sin saber porqué
y el abismo los ha nombrado.
¡Qué vital es su importancia!
Ha cambiado al mundo, creación divina
¿No será ella el límite de la umbría?
Aquello que no podemos ver, pero si sentir.
Y aunque ella reine…
¡yo quisiera un mundo sin palabras!
†
¿Qué puedo hacer si no es mía?
No soy su dueño, ni siquiera
del sueño que la mantiene viva.
Diferencias entre una y otra
cada día nos separan más.
Cuál será la palabra correcta ¿la hay?
Mientras florecen más credos con menos sentido
ya llega a su fin, el tiempo.
Las palabras son mapas, no territorio.
Que el fuego del silencio
corone nuestro destino,
rompa las cadenas del idioma
y gobierne nuestras mentes con amor
¿No es acaso el lenguaje del cuerpo
el que está hecho para salvarnos?
¿qué perdemos con probarlo?

