Por: Ainhoa Escarti
@ainhoa.escarti
En otro tiempo fui una de esas esclavas,
capaz de sonreír
con heridas en los pies
y mi faz de hollín.
En otro tiempo fui.
Habría lamido tus pasos,
las huellas que hubieras dejado
para que tomaras mi mano
y la agarraras con orgullo.
Tiempo que fue duradero,
y que tardó en irse.
Pensé que se lo llevarían las olas
pero el hollín estaba tan dentro de mí
que hicieron falta tormentas,
rayos que aún no cesan.
Pese a llevar mi cara limpia
y mis pies curados,
a veces, en ocasiones,
me siento tentada
de meter los dedos
y mancharme de hollín mis mejillas
ardientes.

