Por: Luigi Culebro
@luigiculebro
Hoy cargo una abstinencia constante:
no de tu amor,
ni siquiera de tu ausencia,
sino de la costumbre.
Era evidente
que todo había terminado;
yo ya estaba acostumbrado
a no saber de ti.
No era amor:
era el gesto repetido,
el fósforo breve
que prende
y se consume.
Y aun así,
cuando el día se apaga,
mi lija, huérfana de fósforos,
choca contra la sombra
sin lograr luz.

