diez de setiembre del dos mil cuatro

diez de setiembre del dos mil cuatro

Por: Nelly Patricia M. Orccon

mi cuerpo se resiste a morir
cada dia despierto
invoco en busca de algún camino
en medio de espinas
veo el cielo
¿Qué dolor debemos aprender que no sepamos aún?
¿acaso ya hemos muerto y este es el infierno?

II

dibujo lunares en tu piel
en tu espalda de escamas
mis dedos no han olvidado tu textura
y aun en la distancia recorro tu cuerpo de niño pez
cómo olvidar para afrontar el presente
buscar
confiar en algo
tener fe y desesperadas ganas de vivir
afrontar la mierda
no ver la realidad

dejar de dibujar en tu piel

III

percibo el olor de la nostalgia
descubro que tus besos no tienen sabor
el conflicto eterno entre el bullicio

somos
circunstancias extremas
el mundo no es nuestro
ciudadanos en un país inventado
transeúntes en ciudades virtuales
votantes en un país dictador
memes de la vida diaria

IV

música
en
la
combi
cumbias
que
canto
en
voz
alta

pienso en el ahora
nueva forma de vivir
divagar en el presente
sentir cada palabra

VI

he recorrido tu piel suavemente
arañado con desesperación tu espalda de niño pez
he cabalgado en ti innumerables veces y podría seguir
he dejado la marca de mis dientes en tu boca
tu boca se ha impregnado en mi cuello
hemos bailado desnudos alrededor de la incertidumbre
y ese fuego que parecía inquebrantable
término
siguen tus besos en toda mi piel
me gustas mucho, demasiado

VII

mis manos continúan desenredando las maldades del mundo
sigo percibiendo tu ausencia
en los cuerpos que proyectas