Por: Vivian Paola Díaz Garavito
@vivian.garavata
Busco un beso,
pero no uno cualquiera.
Un beso como el tuyo:
doloroso, con sabor a urgencia,
con tinte de prohibido y con miradas imposibles.
Un beso deprisa,
porque el tiempo apremia y yo me muero.
Me muero de espera,
de sentir tu lengua contra la mía,
como una batalla de poderes,
lucha intermitente en la que no hay un perdedor.
Me muero.
Me muero por sentir mis labios entre tus dientes,
como trampa peligrosa a la que me entrego voluntariamente.
Y me asusto.
Porque te pienso y no debería.
Por eso renuncio y busco otro beso…
con sabor a vos.

