revelaciones

Revelaciones

Por: Francisco Andreo
@fran.andreo

Cargo la cruz de haber sido cobarde.
De esperar a tu partida para correr el velo
y exponer la figura, invisible y evidente,
que describe al amor.

Envuelto en una simulación donde actuaba
de no haber reconocido tu mirada
en la que otrora me mantenía dormido
y que buscaba despierto en ojos herejes,

hube reconocido la espada en la piedra,
el santo cáliz en tu piel,
y no he sido valiente para tirar de ella
o beber de él.

La luz me había ensordecido;
me até al mástil para disfrutar de tu canto,
y me herí para soltarme. Resultaron tus besos
una marea mansa, llenos de destino.

Pero hoy escribo desde el cofre de las palabras
que se dicen siempre tarde.
Que dejan en el tintero la conexión y el asombro,
y llegan con aroma a nostalgia.

Estás lejos, mi vida, pero te siento leerme
y en todo tiempo es cierto por igual;
la noche suspira tu recuerdo entre los árboles,
y los zorzales me cantan en consuelo.