Por: María Ovelar
@maria_ovelar
Hay algo que no nos podéis robar:
es el filo de la navaja bailando
sobre mi iris caleidoscópico,
es mi agresiva hambre rugiendo en la discoteca,
es mi aullido desasosegante blandiendo la madrugada,
porque yo imagino mundos cuando los otros duermen
y solo los locos soñamos despiertos.
No.
Las pastillas no podrán amordazar
el aire vertiginoso que se excita
dentro, no podrán combar
esta voracidad creativa que escribe versos,
porque yo estoy loca y mi furor es el contagio
en el que otros hallan el antídoto a la apatía.
Con mi delirio hechizo el aire
y ninguna pastilla podrá amordazar
mi pecado con el que voy escribiendo
al margen de lo institucional.
Y es que hay algo que no nos podéis robar:
soy la música que excita la sangre,
el brillo de la irrealidad, la fracción de presente;
soy la cuerda que da cuerda al mundo.
Soy la locura.
Sin mí el amor no sería;
sin mí, el arte no sería;
sin mí, el mundo no sería.
Soy la locura.
Esquizofrénico, demente, bipolar afectivo; nombres que nos encarcelan, etiquetas normopáticas como camisas de fuerza, que nos reducen a un uniforme, el de la normalidad; vístase con el ropaje de lo normal, no notará diferencia, mate a su instinto, a su esencia; vista el ropaje de la normalidad, 25 miligramos de diazepam, 15 mg de olanzapina, 10 mg de risperidona, 25 de quitapina, 10 de asenapina. Vista el ropaje de la normalidad, no deja huella, no deja memoria ni materia gris. Aniquila sus voces, domestica sus depresiones,
atempera su euforia, nubla sus heridas, esculpe sus manías.
Vista el ropaje de la normalidad.
Leonora Carrington, Sylvia Plath, Anne Sexton; mis hermanas; casi os extirpan la creatividad disparándoos tanques farmacéuticos y ahora es a mí a quien quieren subyugar con lorazepan; ¿hasta dónde creen que llegarán con su uniformismo de cápsula?
Pero hay algo que no nos pueden robar:
a mí no hay electroshock que me frene
ni diazepam que me neutralice,
porque yo vivo en todos vosotros,
despertadme no me ahoguéis.
Soy la locura. Y soy la cuerda que da cuerda al mundo.

