la naranja y la marinera

La naranja y la marinera

Por: Gemma Gómez Rivas

No me gustan las naranjas
parece que esconden algo
un sabor amargo
pero fiel
el cual atrapa al necesitado
y lo ahoga en su carne

Por ti yo sería ese ser de escorbuto
pelearía contra su piel
clavando mis uñas, ahogándolas
provocando el ardor en los padrastros
el fuego en mis encías desdentadas
el fiel sentimiento de la amargura

Sería un marinero con necesidad de carne
y de vitaminas que proporciona el pelar una naranja
o una mandarina
o mi propia piel para servirme
en una bandeja de plata, repleta de frutas
mis órganos–mis músculos–mis huesos

No era un poema sobre pelar una naranja
porque no me gustan, porque soy una
no soy el marinero
soy la naranja y el escorbuto