Por: Jorge Octavio Hernández Rosales
@karl_marx_labubu
He soñado con tatuar tu piel
de paganas figuras, una y otra vez,
para después bañarnos desnudos
en las aguas del Ganges azul,
y despintar aquellos colores
que nos hipnotizan.
Nademos en la afluente oriental
de este río sagrado
para después hundirnos juntos.
Atados nuestros pies,
que la gravedad de la piedra
nos haga tocar lo profundo.
Llegamos al origen de la tierra
ahogados para volver a nacer.
El mundo existe por un tiempo
y luego es destruido.
Vendaval de lo mismo no igual,
sobrevivimos al eterno retorno.
Anhelo morir tantísimas veces
para buscarte por los milenios
y entre las hierbas, un día, hallarte.
Estas manos no son mías,
ese rostro no es el tuyo. Llueve,
somos desconocidos. Insectos.

