ellos me escriben

Ellos me escriben

Por: Marcelo Uranga

Los monstruos viven donde estuvo el sueño.
Escarban bajo un nombre silenciado,
tejen con sal la forma de mi rostro.
Lamen la tinta del cuaderno abierto.

No vienen del pasado ni del miedo:
llegan despacio, cuando todo calla.
Respiran en la grieta del espejo,
acechan tras la puerta de lo simple.

Uno mastica el sol que me ilumina;
otro se duerme dentro de mi risa.
Sueltan sus voces sin mi visto bueno,
caminan por mi casa: son mis pasos.

A veces son un muro que me envuelve;
a veces son la música en el fondo.
Ninguno sangra, pero me desangran.
Ninguno duerme, pero me adormecen.

No sé si soy el monstruo que los sueña
o si me sueñan desde su caverna.
El mundo afuera tiembla y no me alcanza:
mi cuerpo es sólo el eco de una máscara.

Bajo mi lengua viven sin idioma,
se enredan en mis uñas cuando escribo.
No tienen forma, pero me modelan.
Ellos me escriben, ya no los domino.