Por: Arcadio
@archicardiocompany
le señalé sus errores.
fui un guía patético.
iba caminando,
y de pronto:
¡tenés un…
sí ya sé,
me dice.
yo,
¿qué puedo decir?
ahhhhh,
usted no es perfecto.
no, de hecho tengo tantos errores que me volví corrector de textos.
esto es curioso,
comienza ella,
porque mientras vos pensás
que
nononoo,
yo no pienso.
yo creo que pienso.
[??¡¡¿¿¿!!!]
esa fue la respuesta.
quiero creer,
¡porfavor!
dadme algo en qué creer…
—
ella entonces
habla,
dialoga,
y yo empiezo un monólogo
que supongo
ella es parte
pero claro,
es un mono
con un logo
en la frente
-qué tonto sos…
-te amo preciosa…
-no soy una moneda.
le veo la cara,
anulo la posibilidad de que tiene facciones,
y veo
entonces
sus ojos
orbitando
en una realidad paralela.
yo estoy allí,
dialogando, ahora sí,
con su presencia.
—
entonces
me detengo
en seco.

