donde no estabas

Donde no estabas

Por: Flor Guillermo
@florguillermo13

Llegó el ocaso,
volví al cuarto.
Mas no era nuestro cuarto,
no estabas tú.

La puerta seguía clavada en el mismo sitio,
pero no era nuestra puerta.

Las paredes
no tenían fotos,
se quedaron sin recuerdos.

A la izquierda seguían tirados los zapatos:
mala costumbre que heredé.
Pero solo mis zapatos,
no tuyos,
no nuestros.

La cama seguía intacta:
mismo colchón de segunda,
misma sobrecama antigua.
Y sin embargo,
ya no estábamos ahí
riendo,
durmiendo,
arrancándonos la ropa.

Me saludó la humedad del techo.
Hacía meses que no la veía.
Fue como rebobinar a cuando me dijiste:
“Con el próximo sueldo voy a pintar”.

Respiré profundo,
me senté en la cama,
encendí la radio,
escuché una canción.
En la habitación vacía
escuché nuestra canción.

Cuesta levantarse.

Abandono el cuarto, el edificio y la calle.

Pero mi mente seguirá atada,
ligada a la maldita habitación,
ligada a ti.

Llegó el ocaso,
volví al cuarto.