donde las cosas se vuelven impronunciables

Donde las cosas se vuelven impronunciables

Por: Alma Raquel Alonso Lucena
@almiux_alonso

Antes creía que enamorarse era coger con chicos,
y en el inter me quedó una sensación artificial.
Todo terminaba siendo hueco,
superfluo y sin raíces.
No llegué siquiera tocar ese lugar 
donde las cosas se vuelven impronunciables.
Y entonces la conocí a ella:
una diosa misteriosa.
Ella encendió una llama 
en una habitación 
que yo no sabía 
estaba a oscuras.