Puerta de embarque

Puerta de embarque

Por: Florencia Lopez Foresi
@florlopezforesi

Me apretaste la mano
para no perderme
entre números y pasajeros
y sentí la presión
del anillo plateado
que tenés desde chico:
el que dejó tu abuelo
y prometiste
no sacarte nunca más.

Dimos un paso
en la sala de embarque
con la alegría idiota
de las primeras veces.
Tenía
el aliento en la nuca
de algo
que te quedó sin decir.

Me di cuenta tarde
que estaba sola
y me quedé mirando
la palma vacía.

Te vi el apuro
de quien se da cuenta
que soltó muy rápido
y el plato se cae.
Te vi el alivio
del soldado herido

obligado a desertar.

Me quedé parada
mientras la gente apurada
me rozaba los hombros.

Y sigo ahí
hoy
mientras escribo.
La distancia es redundante
y el tiempo,
el tiempo es una trampa.

En mi sueño
ya no tenés anillo
y estiras los brazos
pero no puedo tocarte:
el dolor de la mano que soltaste
me paraliza todo el cuerpo.