Por: Florencia Lopez Foresi
@florlopezforesi
Con los nudillos llenos de sangre
de golpear excusas
aprieto entre las piernas
las paredes
del cuarto
vacío.
Busco guantes que cubran
cada centímetro de piel
para que mis amigas
no pregunten
por los moretones.
Suelto la copa un segundo antes
y los vidrios profanan
la pared que pintaste
ese último domingo.
Perforo el espejo del baño
con uñas y dientes
para rescatar el eco
de tus ojos de lunes a la mañana
rezando
para que de una vez
se le borre tu reflejo.

